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sábado, 2 de enero de 2010

Impactantes revelaciones sobre lo que vieron Armstrong y Aldrin al pisar la Luna

La llegada del hombre a la luna, hace cuatro décadas, habría tenido como testigo inesperado a una nave extraterrestre, relata uno de los astronautas estadounidenses que protagonizó la hazaña en un libro de próxima publicación en Bolivia.

Es el secreto mejor guardado por la NASA en medio siglo de carrera espacial”, dijo el sábado el periodista y escritor boliviano Eduardo Ascarrunz, autor de la novela histórica “El Salar de Maravilla” que contiene el relato del astronauta Edwin “Buzz” Aldrin sobre el supuesto encuentro con un ovni.

En una entrevista con Reuters, el autor dijo que obtuvo la revelación de Aldrin hace diez años, pero sólo se decidió a publicarla, con la aprobación del astronauta, cuando consideró que la opinión pública mundial estaba preparada para la novedad.

Aldrin fue el segundo hombre que pisó la luna el 20 de julio de 1969, minutos después de que lo hiciera Neil Armstrong, en la histórica misión Apolo XI que completaba el también estadounidense Michael Collins.

Según la obra, que se refiere tanto al ovni como a una serie de visitas posteriores de Aldrin al salar de Uyuni, en el altiplano boliviano, los astronautas reportaron al centro de control de la NASA en Houston, Estados Unidos, que una supuesta nave “semiesférica” los escoltaba al llegar a la Luna.

“Aquí estamos los tres… ellos están aquí, debajo de nuestra nave… hemos encontrado unos visitantes”, dijo Armstrong a Houston, recibiendo como respuesta el pedido de que sea más preciso, relató Aldrin.

Se produjo luego el siguiente diálogo, de acuerdo con el testimonio del astronauta:

Aldrin: “Te estoy diciendo que aquí afuera hay otra nave espacial. Ellos están al otro lado del cráter”.

Houston: “¿Ustedes han conseguido filmar?”

Aldrin: “Ningún filme por el momento, las cámaras están fotografiando otros objetivos. Ellos están ahí abajo, están acercándose a la Luna junto a nosotros, viéndonos”.

Houston: “¿Que los están viendo?”

Aldrin: “Sí, no estamos solos”.

Con la revelación de Aldrin, “el 20 de julio de 1969 tiene un significado más importante aún que el hecho de haber logrado que el hombre posase sus pies en la luna: ese día, a la hora del descenso, Armstrong, Aldrin y Collins constataron que los seres humanos coexistimos con otras criaturas en el Universo”, dijo Ascarrunz.

Agregó que la NASA probablemente impuso el secreto para evitar que el suceso “echara sombra al superobjetivo de la misión Apolo XI: llegar a la Luna antes que su gran contendor en la carrera espacial, la entonces Unión Soviética”.

ASTRONAUTA EN EL SALAR

El autor reveló que obtuvo el relato de Aldrin cuando ubicó al astronauta -por intermedio del periodista estadounidense Bo García y de una funcionaria de la embajada del país norteamericano en La Paz- para que confirmara que había identificado al salar de Uyuni como el origen de un destello que observó desde la Luna.

“Una vez pasada la parafernalia de los héroes del espacio, Aldrin estableció que el punto refulgente resultó ser el salar de Uyuni, que visitó luego y donde conoció a un sabio aymara-quechua que le dijo haber seguido el viaje a la Luna desde el medio del inmenso plato de sal y por una radio portátil”, dijo.

Ascarrunz indicó que Aldrin le confesó haber visitado varias veces el salar a partir de la década de 1970, en algunos casos acompañado por su padre, para conversar largamente con el sabio andino e incluso hospedarse en la cueva prehistórica que éste utilizaba como vivienda.

“Enterado de las visitas periódicas de Buzz Aldrin al salar, le pedí, Bo García mediante, que me hiciera partícipe de sus relatos al sabio. Lo hizo, en cinco cuartillas”, dijo el autor, mostrando copias de los mensajes de correo electrónico que intercambió con Aldrin.

Añadió que “gracias a esa anécdota, tomó cuerpo ‘El Salar de Maravilla’, que en lo fundamental aspira a ser la punta del iceberg del destape de la cultura andina, guardada, con más celo que la NASA, durante casi quinientos años en el entorno del salar”.

El salar, de 12.000 kilómetros cuadrados de extensión y a casi 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, es conocido como una de las principales atracciones turísticas de la empobrecida Bolivia y como el mayor reservorio mundial de litio.

El Gobierno izquierdista boliviano, presidido por Evo Morales, ha dicho que impulsa planes para explotar e industrializar el litio, fabricando baterías que se espera se convertirán a corto plazo en piezas clave de los automóviles.

http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/134858/impactantes-revelaciones-sobre-lo-que-vieron-armstrong-y-aldrin-al-pisar-la-luna/

martes, 21 de julio de 2009

Ultimo astronauta en pisar la Luna cree que hay vida fuera de la Tierra

"Nos vamos como vinimos y, si Dios quiere, como volveremos, con paz y esperanza para toda la humanidad". Esas fueron las últimas palabras que dijo Eugene Cernan en la superficie de la Luna, el 14 de diciembre de 1972, antes de subir la escalerilla del Apollo 17 y volver a casa. Han pasado ya casi 37 años, y nadie ha vuelto a dejar su huella en el satélite terrestre.

Cuando están a punto de cumplirse 40 años de las primeras pisadas humanas en la Luna -ejecutadas por los astronautas del Apollo 11 el 20 de julio de 1969-, Cernan reivindicó el espíritu explorador que inspiró la conquista espacial y lo que significó poner sus pies en el satélite: "En primer lugar, recuerdo la extraordinaria belleza y majestuosidad de la Tierra vista desde la Luna. No puede describirse con palabras, pero me convenció de que todo esto no puede ser un accidente, tiene que haber algo más grande que nosotros, un creador del universo, me da igual cómo lo llamemos".

Cernan -quien nació en 1934 y fue interpretado por Daniel Hugh Kelly en la miniserie de TV "De la Tierra a la Luna"- agrega que la otra imagen que no olvidará es "mi huella en el polvo lunar, cuando di el último paso, subí por la escalera de la nave y me di cuenta de que jamás volvería. Quería que se parara el tiempo porque necesitaba asimilar lo que había vivido y lo que significaba para la humanidad".

Los críticos que atacan el programa espacial por sus grandes costos -para 2010 el presupuesto de la Nasa suma US$ 18,7 mil millones- no causan simpatía en el ex astronauta. Según Cernan, viajar al espacio cuesta menos de un centavo de cada dólar que paga un estadounidense con sus impuestos.

"Y los beneficios que se consiguen con la inversión son inmensos. Cuando entramos a un hospital, gran parte de la tecnología que existe nació de la exploración espacial que hicimos hace 40 años. Computadores, celulares y tantas cosas de las que disfrutamos serían imposible sin esos avances", señala Cernan, cuya permanencia en el espacio en las misiones Gemini 9A, Apollo 10 yApollo 17 suma 23 días, 14 horas y 15 minutos.

Es por este motivo que el ex astronauta muestra una abierta molestia con los seguidores de teorías que afirman que el hombre nunca llegó a la Luna y que todo fue un montaje de la Nasa: "La verdad se defiende por sí sola, y nadie podrá quitarme los pasos que di en la Luna. Los escépticos me dan pena, porque se están perdiendo una de las grandes aventuras de la historia y no pueden disfrutar de esta gran emoción. En todo caso, lo mejor para acallar cualquier duda es que volvamos, aunque a los más locos les dará igual y continuarán dudándolo".

VIDA FUERA DE LA TIERRA
Uno de los temas que sigue generando debate a 40 años del Apollo 11, es la posible existencia de vida en planetas cercanos como Marte y en galaxias lejanas. Cernan cuenta que en sus tres viajes al espacio jamás "vio ningún ovni o fenómeno extraordinario que no pudiera explicar". No obstante, sí cree que "hay vida fuera de la Tierra. Desde un punto de vista matemático y estadístico, teniendo en cuenta todas las estrellas y planetas del universo, deben existir otras formas de vida. No sé si se parece al tipo que conocemos, pero estoy convencido de que existe. Y si crees que hay un creador del cosmos, como es mi caso, me parece arrogante pensar que sólo creó vida en nuestro pequeño planeta, y no en otros lugares".

¿Cuándo será la hora de ir más allá y visitar Marte? Cernan no da una fecha, pero afirma que serán "los niños que están en la escuela los que nos lleven allí. No viviré para verlo, pero usted quizás pueda entrevistar al primer astronauta que vuelva del planeta rojo".


http://www.latercera.com/contenido/659_156618_9.shtml

viernes, 5 de junio de 2009

Los vídeos de “OVNI” de la NASA



La aparición de una serie de vídeos de la NASA en Youtube, en los que se pueden ver Objetos Voladores No Identificados (OVNI, para los amigos) ha revolucionado a los amantes de las teorías conspirativas. No es para menos, ya que el sello de la NASA le otorga una patina de credibilidad a cualquier cosa que tenga que ver con el espacio, y las imágenes publicadas son lo suficientemente inquietantes como para reavivar viejas cuestiones ¿Realmente el gobierno de EE.UU. encubre interacciones con seres extraterrestres?



Ariel Palazzesi
http://www.neoteo.com/los-videos-de-ovni-de-la-nasa-16177.neo

domingo, 8 de marzo de 2009

La NASA busca otros planetas habitables

La agencia espacial estadounidense NASA lanzó desde Cabo Cañaveral el viernes el telescopio Kepler montado en un cohete Delta II, en una misión de tres años para buscar planetas similares a la Tierra en zonas cercanas de la Vía Láctea.

El cohete despegó de Cabo Cañaveral, Florida (sur de EEUU) a las 22H49 (03H49 GMT de este sábado) de acuerdo con un informe de la NASA y 62 minutos más tarde ingresó en órbita de forma exitosa.
La separación de la tercera fase del cohete Delta II se produjo tal cual estaba previsto a 721,53 km de altitud.
Kepler observará el mismo punto en el espacio durante tres años y medio, o unas 100.000 estrellas en la zona de las constelaciones Cisne y Lira de la Vía Láctea.
Con un costo de casi 600 millones de dólares, será el protagonista de la primera misión de la NASA para buscar planetas similares a la Tierra que orbiten soles similares a distancias capaces de sostener el agua y por lo tanto con altas posibilidades de que haya vida.
"Esta misión trata de responder una pregunta que es tan antigua como el tiempo -¿existen otros planetas como el nuestro ahí afuera?", dijo Ed Weiler, administrador asociado del directorio de misiones de la NASA. "No es sólo una misión científica, es una misión histórica".
El telescopio buscará en concreto planetas relativamente pequeños, que no sean ni tan calientes ni tan fríos, que sean rocosos y que tengan agua en estado líquido, que son condiciones eseciales para que exista vida, explicó William Borucki, el principal investigador del proyecto Kepler en el centro de investigaciones Ames de la NASA, en California (oeste).
"Kepler es un elemento clave en los esfuerzos de la NASA por descubrir planetas en los que se pueda encontrar un ambiente similar al terrestre", explicó el mes pasado en una conferencia de prensa Jon Morse, director de la división de astrofísica de la agencia espacial.
Equipado con la cámara más grande jamás lanzada al espacio -un conjunto de equipos de 95 megapixeles, conocidos como CCD-, el telescopio Kepler es capaz de detectar estrellas de brillo débil, apenas perceptible, que se ven con el paso de los planetas.
El aparato pesa 1,03 toneladas y tiene un espejo principal de 1,4 metros de diámetro y una apertura de 0,95 metros.
"Si Kepler mirara un pequeño pueblo en la Tierra de noche desde el espacio, podría detectar las luces de un porche si alguien pasa por el frente", según el director del proyecto, James Fanson.
El astrofísico Alan Boss está convencido de que Kepler o el satélite francés COROT, que ha estado en órbita desde 2006, podrán encontrar planetas del tamaño de la Tierra en los próximos años.
COROT ya descubrió el planeta extraterrestre más pequeño hasta ahora. Con un poco más del doble del diámetro de la Tierra, el planeta está muy cercano a su estrella y es muy caliente, informaron astrónomos este mes.
La astrónoma Debra Fischer, de la Universidad Estatal de San Francisco, dijo que esta misión de la NASA es una piedra angular para entender qué tipos de planetas se formaron alrededor de otras estrellas. La información que recabe el Kepler, dijo, "nos ayudará a que llegue el día en que veamos un punto azul pálido como nuestro planeta, orbitando otra estrella en nuestra galaxia".

La NASA busca otros planetas habitables

La agencia espacial estadounidense NASA lanzó desde Cabo Cañaveral el viernes el telescopio Kepler montado en un cohete Delta II, en una misión de tres años para buscar planetas similares a la Tierra en zonas cercanas de la Vía Láctea.
El cohete despegó de Cabo Cañaveral, Florida (sur de EEUU) a las 22H49 (03H49 GMT de este sábado) de acuerdo con un informe de la NASA y 62 minutos más tarde ingresó en órbita de forma exitosa.
La separación de la tercera fase del cohete Delta II se produjo tal cual estaba previsto a 721,53 km de altitud.
Kepler observará el mismo punto en el espacio durante tres años y medio, o unas 100.000 estrellas en la zona de las constelaciones Cisne y Lira de la Vía Láctea.
Con un costo de casi 600 millones de dólares, será el protagonista de la primera misión de la NASA para buscar planetas similares a la Tierra que orbiten soles similares a distancias capaces de sostener el agua y por lo tanto con altas posibilidades de que haya vida.
"Esta misión trata de responder una pregunta que es tan antigua como el tiempo -¿existen otros planetas como el nuestro ahí afuera?", dijo Ed Weiler, administrador asociado del directorio de misiones de la NASA. "No es sólo una misión científica, es una misión histórica".
El telescopio buscará en concreto planetas relativamente pequeños, que no sean ni tan calientes ni tan fríos, que sean rocosos y que tengan agua en estado líquido, que son condiciones eseciales para que exista vida, explicó William Borucki, el principal investigador del proyecto Kepler en el centro de investigaciones Ames de la NASA, en California (oeste).
"Kepler es un elemento clave en los esfuerzos de la NASA por descubrir planetas en los que se pueda encontrar un ambiente similar al terrestre", explicó el mes pasado en una conferencia de prensa Jon Morse, director de la división de astrofísica de la agencia espacial.
Equipado con la cámara más grande jamás lanzada al espacio -un conjunto de equipos de 95 megapixeles, conocidos como CCD-, el telescopio Kepler es capaz de detectar estrellas de brillo débil, apenas perceptible, que se ven con el paso de los planetas.
El aparato pesa 1,03 toneladas y tiene un espejo principal de 1,4 metros de diámetro y una apertura de 0,95 metros.
"Si Kepler mirara un pequeño pueblo en la Tierra de noche desde el espacio, podría detectar las luces de un porche si alguien pasa por el frente", según el director del proyecto, James Fanson.
El astrofísico Alan Boss está convencido de que Kepler o el satélite francés COROT, que ha estado en órbita desde 2006, podrán encontrar planetas del tamaño de la Tierra en los próximos años.
COROT ya descubrió el planeta extraterrestre más pequeño hasta ahora. Con un poco más del doble del diámetro de la Tierra, el planeta está muy cercano a su estrella y es muy caliente, informaron astrónomos este mes.
La astrónoma Debra Fischer, de la Universidad Estatal de San Francisco, dijo que esta misión de la NASA es una piedra angular para entender qué tipos de planetas se formaron alrededor de otras estrellas. La información que recabe el Kepler, dijo, "nos ayudará a que llegue el día en que veamos un punto azul pálido como nuestro planeta, orbitando otra estrella en nuestra galaxia".