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miércoles, 3 de febrero de 2010

Objeto celeste con forma de X

El asunto no puede ser más sugerente. Tenemos un objeto con una morfología que no se había visto antes, surcando el espacio a una elevada velocidad y con una irónica forma de X. Ya solo nos falta que lleve colgando un cartel a la cola que ponga “Expediente”. Mulder y Scully podrían ser perfectamente sus pasajeros y saludarnos con la mano desde el oscuro vacío. Pero de nuevo la infame NASA ofrece sus explicaciones de lo que podría ser el objeto que sobrevuela nuestras cabezas aproximadamente a 290 millones de kilómetros del Sol y 145 millones de kilómetros de la Tierra.
Si te fijas bien en el núcleo, se puede ver a Alien saludando con la mano

Por lo pronto ha sido bautizado con el prosaico nombre de P/2010 A2 (ya puestos, el Halcón Milenario no le habría venido nada mal). Las fotos fueron tomadas entre el 25 y el 29 de enero y el objeto mide unos 140 metros de diámetro. Según David Jewitt, de la Universidad de Los Angeles e investigador principal del fenómeno, “parece un cometa, ya que deja tras de sí una larga estela de material, pero su núcleo aparece cortado bruscamente en su parte trasera dándole una forma parecida a una "X”.

El científico explica que “la apariencia filamentaria es bastante diferente a las formas suaves del polvo de los cometas normales. Los filamentos están hechos de polvo y grava, presumiblemente recién lanzados fuera del núcleo. Algunos son empujados hacia atrás por la presión de la radiación del sol para crear líneas rectas de polvo. Dentro de los filamentos hay manchas que se mueven en conjunto con el polvo que probablemente se originaron en pequeños cuerpos ‘padres’ que no se ven”. Aún con las explicaciones oportunas, Jewitt afirma que “P/2010A2 es diferente a cualquier cosa vista en imágenes del Hubble de cometas normales”.

Este misterioso cometa podría ser "primo" del que inició la destrucción de los dinosaurios

El científico especula que este objeto es el resultado de la colisión frontal a hipervelocidad entre dos asteroides del cinturón (la primera jamás observada por el hombre), y que podría estar, además, relacionado con el asteroide que causó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años. Resulta que los datos orbitales de P/2010 A2 lo relacionan estrechamente con el grupo de asteroides, conocido como la "familia Flora" del que surgió aquél destructor prehistórico. Podemos afirmar entonces que el objeto fotografiado por el Hubble es un "primo", o un pariente muy cercano, del asteroide que casi acaba con la vida en la Tierra.

Mulder, bájate en la siguiente parada y aparca aunque sea en doble fila que el octavo pasajero te está esperando en la cafetería para invitarte a unas tostadas.

http://www.neoteo.com/un-ovni-con-forma-de-x.neo

jueves, 17 de diciembre de 2009

Astrónomos y aficionados advertirán en una web de avistamientos «ovni»


Parece una idea disparatada llegada de un grupo de iluminados, pero va completamente en serio. Un grupo de astrónomos ha creado una web en la que especialistas y aficionados puedan informar sobre cualquier fenómeno inexplicable que observen en el cielo, lo que en el argot científico se conoce como Fenómenos Aeroespaciales No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés) y que popularmente responden al nombre de «ovnis». Con esta página, los expertos pretenden recopilar datos sobre los avistamientos y podrán contribuir a esclarecerlos «desde un punto de vista profesional, de manera racional y sin ningún tipo de ideas preconcebidas».

El plan de información tiene una cabeza visible, el astrónomo aficionado Philippe Ailleris, que propone utilizar la red creada con motivo del Año Internacional de la Astronomía para recoger información rigurosa sobre extraños fenómenos en el cielo, sucesos extraños que ocurren generalmente de noche. «Es importante recoger información no sólo de astrónomos, sino de ciudadanos que son observadores entrenados», explica Ailleris en referencia a las miles de personas en todo el mundo apasionadas por mirar al cielo.

Un cuestionario previoEl responsable de la web ha elaborado un cuestionario en el que pide detalles precisos de los avistamientos, como el lugar, tiempo, altitud, velocidad, tamaño aparente y distancia en el cielo, así como una descripción del terreno y las condiciones meteorológicas del punto de observación. También se piden dibujos, fotografías, grabaciones de audio o vídeo. Una versión corta del cuestionario en inglés y francés se puede descargar en una web.

El sitio proporciona información detallada sobre los objetos o fenómenos que en ocasiones se han confundido con visitas extraterrestres, como satélites meteorológicos, globos, cohetes, meteoritos, planetas, meteoros o espejismos. Como es lógico, intentará dar una explicación racional a cada caso que se presente.

Uno de los últimos «avistamientos ovnis» conocidos se produjo hace apenas unos días en Noruega y tuvo una enorme repercusión en todo el mundo. Una misteriosa luz que apareció en el cielo cerca del puerto Este al sur de Tröndelag, provincia de Finnmark, trajo de cabeza tanto a la población en general como a meteorólogos y astrónomos, al ser incapaces de desvelar su procedencia. Un día después llegaba la explicación: el Ministerio de Defensa ruso admitía el lanzamiento fallido de un misil intercontinental Bulava que coincidía en el tiempo con el extraño foco de luz.

http://www.abc.es/20091216/ciencia-tecnologia-espacio/astronomos-advertiran-avistamientos-ovni-200912162119.html

jueves, 17 de septiembre de 2009

Anuncian en Barcelona el hallazgo de un planeta «gemelo» de la Tierra

«Es el primer planeta del tamaño de la Tierra del que realmente podemos decir que se parece al nuestro». Con estas palabras se refería esta misma mañana el astrónomo Ignasi Ribas, copresidente del comité científico del Congreso «Senderos hacia planetas habitables» que estos días se celebra en Barcelona, al hablar del descubrimiento de Corot-7b. El anuncio de la existencia de este nuevo y prometedor exoplaneta fue revelada durante la sesión matinal del congreso y se ha convertido ya en la estrella del certamen.

Con una órbita muy rápida, de apenas 20 horas, Corot-7b (llamado así por el telescopio espacial con el que se descubrió) se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra, «ni muy cerca, ni muy lejos», en palabras de Ribas. El nuevo mundo (cuya reconstrucción aparece arriba) ya había sido detectado hace unos meses, pero entonces no se disponía aún de los suficientes datos concretos como para realizar un anuncio en toda regla.

Sus descubridores, un equipo de astrónomos europeos dirigido por el famoso «cazaplanetas» Didier Queloz (el mismo que descubrió el primer planeta extrasolar en 1995), han preferido guardar silencio desde entonces y seguir recopilando datos. Ahora, han aprovechado el evento que se celebra en la Ciudad Condal para hacer público su descubrimiento.

70 horas de observación
Han sido necesarias setenta horas de observación (repartidas en varios meses) para averiguar exactamente cuál es la masa y la densidad del planeta. Los análisis realizados desde tierra con el espectrógrafo HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), que está acoplado al telescopio de La Silla, en Chile, han permitido complementar las observaciones anteriores hechas conel telescopio de la Agencia Espacial Europea.
Anuncian en Barcelona el hallazgo de un planeta «gemelo» de la Tierra
Momento del congreso en el que se presentó el descubrimiento del Corot-೭ಬ

Y el resultado ha sido inmejorable. «Corot-7b es el mundo que hace que valgan la pena todos los esfuerzos que se han hecho hasta ahora», afirmaba hace unas horas un eurófico Queloz. En efecto, se trata de la prueba definitiva de que fuera de nuestro Sistema Solar pueden existir mundos parecidos al nuestro. Corot-7b será, según los investigadores, el exoplaneta cuyo estudio en profundidad abra definitivamente las puertas a un nuevo tipo de ciencia planetaria hasta ahora desconocida.

Cuando los astrónomos lo descubrieron en febrero, no conocían aún con exactitud la velocidad de su estrella y no pudieron, por lo tanto, determinar la masa del nuevo planeta. Algo que ahora sí que ha sido posible. Corot-7b tiene apenas dos veces el diámetro de la Tierra y una masa cinco veces superior, con una densidad muy parecida a la de nuestro propio mundo.

«Sin embargo -alerta Ignasi Ribas- no debemos pensar que ese planeta es adecuado para la vida, ya que se encuentra a muy poca distancia de su estrella y está sujeto por tanto a elevadísimas temperaturas». Unas temperaturas que, según los cálculos, rondan los mil grados centígrados, un auténtico infierno para cualquier forma de vida conocida.

Fuera de la «zona de habitabilidad»
Corot-7b no se encuentra, por lo tanto, en la «zona de habitabilidad» de su estrella. Su órbita, en efecto, le lleva a distancias de apenas 2,5 millones de km de distancia de ella cuando la Tierra, por ejemplo, orbita a cerca de 150 millones de km del Sol. Y a una velocidad, por cierto, de vértigo, ya que el nuevo mundo se desplaza a cerca de 750.000 km por hora. Queloz y su equipo creen que, en estas condiciones, no sería extraño que hubiera en su superficie auténticos océanos de lava.

Hasta el momento, se han descubierto ya unos 370 planetas alrededor de estrellas lejanas, pero la inmensa mayoría de ellos son gigantes de gas que muy poco tienen que ver con nuestro propio mundo. Sin embargo, las técnicas actuales han permitido ya localizar unas diez «supertierras», planetas sólidos como el que nosotros habitamos.

El punto de mira se está afinando cada vez más y, por el momento, Corot-7b es el planeta que más se parece (en cuanto a densidad y tamaño) al nuestro. «Pero esto sólo es el principio», señala Ignasi Ribas, quien está convencido de que el descubrimiento del primer mundo realmente habitable no se demorará más allá de una década.

domingo, 8 de marzo de 2009

La NASA busca otros planetas habitables

La agencia espacial estadounidense NASA lanzó desde Cabo Cañaveral el viernes el telescopio Kepler montado en un cohete Delta II, en una misión de tres años para buscar planetas similares a la Tierra en zonas cercanas de la Vía Láctea.

El cohete despegó de Cabo Cañaveral, Florida (sur de EEUU) a las 22H49 (03H49 GMT de este sábado) de acuerdo con un informe de la NASA y 62 minutos más tarde ingresó en órbita de forma exitosa.
La separación de la tercera fase del cohete Delta II se produjo tal cual estaba previsto a 721,53 km de altitud.
Kepler observará el mismo punto en el espacio durante tres años y medio, o unas 100.000 estrellas en la zona de las constelaciones Cisne y Lira de la Vía Láctea.
Con un costo de casi 600 millones de dólares, será el protagonista de la primera misión de la NASA para buscar planetas similares a la Tierra que orbiten soles similares a distancias capaces de sostener el agua y por lo tanto con altas posibilidades de que haya vida.
"Esta misión trata de responder una pregunta que es tan antigua como el tiempo -¿existen otros planetas como el nuestro ahí afuera?", dijo Ed Weiler, administrador asociado del directorio de misiones de la NASA. "No es sólo una misión científica, es una misión histórica".
El telescopio buscará en concreto planetas relativamente pequeños, que no sean ni tan calientes ni tan fríos, que sean rocosos y que tengan agua en estado líquido, que son condiciones eseciales para que exista vida, explicó William Borucki, el principal investigador del proyecto Kepler en el centro de investigaciones Ames de la NASA, en California (oeste).
"Kepler es un elemento clave en los esfuerzos de la NASA por descubrir planetas en los que se pueda encontrar un ambiente similar al terrestre", explicó el mes pasado en una conferencia de prensa Jon Morse, director de la división de astrofísica de la agencia espacial.
Equipado con la cámara más grande jamás lanzada al espacio -un conjunto de equipos de 95 megapixeles, conocidos como CCD-, el telescopio Kepler es capaz de detectar estrellas de brillo débil, apenas perceptible, que se ven con el paso de los planetas.
El aparato pesa 1,03 toneladas y tiene un espejo principal de 1,4 metros de diámetro y una apertura de 0,95 metros.
"Si Kepler mirara un pequeño pueblo en la Tierra de noche desde el espacio, podría detectar las luces de un porche si alguien pasa por el frente", según el director del proyecto, James Fanson.
El astrofísico Alan Boss está convencido de que Kepler o el satélite francés COROT, que ha estado en órbita desde 2006, podrán encontrar planetas del tamaño de la Tierra en los próximos años.
COROT ya descubrió el planeta extraterrestre más pequeño hasta ahora. Con un poco más del doble del diámetro de la Tierra, el planeta está muy cercano a su estrella y es muy caliente, informaron astrónomos este mes.
La astrónoma Debra Fischer, de la Universidad Estatal de San Francisco, dijo que esta misión de la NASA es una piedra angular para entender qué tipos de planetas se formaron alrededor de otras estrellas. La información que recabe el Kepler, dijo, "nos ayudará a que llegue el día en que veamos un punto azul pálido como nuestro planeta, orbitando otra estrella en nuestra galaxia".

La NASA busca otros planetas habitables

La agencia espacial estadounidense NASA lanzó desde Cabo Cañaveral el viernes el telescopio Kepler montado en un cohete Delta II, en una misión de tres años para buscar planetas similares a la Tierra en zonas cercanas de la Vía Láctea.
El cohete despegó de Cabo Cañaveral, Florida (sur de EEUU) a las 22H49 (03H49 GMT de este sábado) de acuerdo con un informe de la NASA y 62 minutos más tarde ingresó en órbita de forma exitosa.
La separación de la tercera fase del cohete Delta II se produjo tal cual estaba previsto a 721,53 km de altitud.
Kepler observará el mismo punto en el espacio durante tres años y medio, o unas 100.000 estrellas en la zona de las constelaciones Cisne y Lira de la Vía Láctea.
Con un costo de casi 600 millones de dólares, será el protagonista de la primera misión de la NASA para buscar planetas similares a la Tierra que orbiten soles similares a distancias capaces de sostener el agua y por lo tanto con altas posibilidades de que haya vida.
"Esta misión trata de responder una pregunta que es tan antigua como el tiempo -¿existen otros planetas como el nuestro ahí afuera?", dijo Ed Weiler, administrador asociado del directorio de misiones de la NASA. "No es sólo una misión científica, es una misión histórica".
El telescopio buscará en concreto planetas relativamente pequeños, que no sean ni tan calientes ni tan fríos, que sean rocosos y que tengan agua en estado líquido, que son condiciones eseciales para que exista vida, explicó William Borucki, el principal investigador del proyecto Kepler en el centro de investigaciones Ames de la NASA, en California (oeste).
"Kepler es un elemento clave en los esfuerzos de la NASA por descubrir planetas en los que se pueda encontrar un ambiente similar al terrestre", explicó el mes pasado en una conferencia de prensa Jon Morse, director de la división de astrofísica de la agencia espacial.
Equipado con la cámara más grande jamás lanzada al espacio -un conjunto de equipos de 95 megapixeles, conocidos como CCD-, el telescopio Kepler es capaz de detectar estrellas de brillo débil, apenas perceptible, que se ven con el paso de los planetas.
El aparato pesa 1,03 toneladas y tiene un espejo principal de 1,4 metros de diámetro y una apertura de 0,95 metros.
"Si Kepler mirara un pequeño pueblo en la Tierra de noche desde el espacio, podría detectar las luces de un porche si alguien pasa por el frente", según el director del proyecto, James Fanson.
El astrofísico Alan Boss está convencido de que Kepler o el satélite francés COROT, que ha estado en órbita desde 2006, podrán encontrar planetas del tamaño de la Tierra en los próximos años.
COROT ya descubrió el planeta extraterrestre más pequeño hasta ahora. Con un poco más del doble del diámetro de la Tierra, el planeta está muy cercano a su estrella y es muy caliente, informaron astrónomos este mes.
La astrónoma Debra Fischer, de la Universidad Estatal de San Francisco, dijo que esta misión de la NASA es una piedra angular para entender qué tipos de planetas se formaron alrededor de otras estrellas. La información que recabe el Kepler, dijo, "nos ayudará a que llegue el día en que veamos un punto azul pálido como nuestro planeta, orbitando otra estrella en nuestra galaxia".